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Transformación interior de ático dúplex en Madrid

Reformado en su totalidad para adaptarlo a un single, este ático dúplex madrileño ha cambiado su antigua distribución, muy compartimentada, para acoger espacios funcionales y unos ambientes abiertos, despejados y comunicados entre sí.

Nuevo Estilo 21/08/2013
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Un ático dúplex de 230 m² con varias terrazas que suman 250 m² más, en una zona residencial de Madrid bien comunicada. La vivienda no podía ser más atractiva, sin embargo, presentaba una distribución excesivamente dividida que su actual propietario, una persona soltera, decidió cambiar para hacerla más acorde con sus necesidades. 

El arquitecto Pablo Moreno Mansilla fue el encargado de realizar la reforma. El objetivo era crear ambientes abiertos y muy luminosos, con una comunicación fluida entre ellos, por lo que se ideó para la planta baja un volumen central que además de albergar algunos elementos -la chimenea en su frente central y diferentes armarios en los laterales-, sirviera para articular las estancias a su alrededor. Éstas se redujeron en número de forma considerable con la nueva organización. Así, salón y comedor ocupan una misma superficie diáfana, conectada con el recibidor y con un cuarto de baño que da servicio al despacho y un dormitorio. El salón-comedor comunica también con la cocina a través de un pasillo en el que otro volumen encierra un aseo. Casi todos los ambientes están abiertos, a su vez, a una terraza que recorre perimetralmente esta planta inferior.

En ella se hicieron también obras para dotarla de hilo musical, iluminación perimetral y una lámina de agua que en forma de fuente-río sirve para diferenciar zonas. En cuanto al piso superior, está ocupado íntegramente por el dormitorio principal, con vestidor y cuarto de baño integrados, y una terraza en la que se ha construido una pequeña piscina. Para dar sensación de ligereza, se instaló en toda la casa un rodapié empotrado de acero que hace que las paredes no lleguen hasta el suelo. Asimismo, los volúmenes de la planta baja no alcanzan el techo, lo que les da la apariencia de elementos flotantes y ha permitido crear un lineal por el que circula el aire acondicionado. Con el fin de dar continuidad a las superficies se emplearon pocos colores y materiales. El blanco viste las paredes y contrasta con el tono oscuro de la madera de ipe que cubre el suelo de todas las estancias, incluidas las terrazas en algunos de sus tramos -en el resto se ha empleado piedra caliza-. Esta misma madera se ha utilizado para realizar parte del mobiliario, muchas de cuyas piezas han sido diseñadas por el arquitecto y el propietario.



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