desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

Madrid, España

Un piso decorado con un refinado estilo inglés

Los interiores de esta casa varían con unos pocos gestos cada cierto tiempo. Una estética en evolución constante que deja notar la impronta cultural, sentimental y vital de su dueña, la estilista Pepa Yuste, amante de un revisado look inglés.

M. Alcaire 20/02/2017
Imprimir
Pantalla completa



Que en la capital británica donde nació la pasión por las antigüedades y la decoración de Pepa Yuste, historiadora, estilista y propietaria de este piso. No en vano, trabajó durante años en la prestigiosa casa de subastas Sotheby’s, en Londres, ciudad en la que ha residido largo tiempo con su marido, que es inglés. Al volver del Reino Unido, la pareja encontró esta vivienda en la zona norte de Madrid, rodeada de jardín y frente a un bosque de encinas.

El inmueble, con una configuración típica de los años 70, se reformó abriéndolo a la luz y al paisaje, y convirtiéndolo en el lugar perfecto para iniciar andadura vital y profesional. Pepa Yuste es especialista en home staging, «en reinventar ambientes, como algunos dicen. Trabajo con lo que el cliente tiene en casa, además de con elementos fáciles de renovar, como telas, papeles y complementos. El objetivo es dar una imagen nueva sin reformas», explica la también creadora de My Vintage Corner, una marca de cuadros realizados con telas y papeles exclusivos.

Aquí, en este hogar, siguió al principio las pautas del estilo inglés más tradicional –habitaciones empapeladas y tapicerías muy florales– para evolucionar con el tiempo hacia una estética menos recargada, más fresca y cosmopolita. Hoy predominan los tonos claros, que constituyen una base neutra donde experimentar con pinceladas de color. «Ahora mismo –comenta Pepa Yuste– estoy en modo azules, como en el dormitorio principal y el office. Los toques más intensos los ponen los cuadros y los textiles, linos y terciopelos principalmente. Mi casa es un poco mi laboratorio y mi showroom. Parto de un fondo de armario decorativo y, según mi estado anímico, la época del año o las circunstancias, cambio almohadones y bodegones de objetos, o muevo las obras de arte de sitio».

Una continua evolución que tiene mucho que ver con su colección de cuadros, que incluso lucen en el suelo, y con la búsqueda de tesoros en mercadillos y almonedas de medio mundo. ¿Una pieza a destacar? El espejo francés encontrado en un anticuario londinense. Corona y realza en el salón la chimenea blanca: «Fíjate qué suerte: era la única que había en todas las viviendas del edificio y, además... ¡funciona!» 



Ver más articulos