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Mallorca

Una casa de campo en Mallorca

Esta casa, que sigue los cánones de la arquitectura y la estética mallorquina, es nueva y parece sacada de otro tiempo. ¿Su secreto? Maestría en la decoración y una visión renovada de la artesanía.

Texto: Carmen Gª Tardón. Fotos: Montse Garriga 20/08/2013
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Un edificio nuevo... que no lo parece. Jaume y Paco Cortés, los componentes del estudio de decoración Mestre Paco, son verdaderos artistas a la hora de dotar a una casa de una pátina aparente de antigüedad y solera. Expertos artesanos y hábiles restauradores, sus piezas llevan siempre la impronta de la calidad. Sólo hay que ver este ejemplo en Pollença, muy cerca de la escalinata del Calvario: una construcción reciente con materiales viejos para asemejar lo máximo posible el estilo autóctono mallorquín.
El espacio se distribuye en dos plantas. La primera alberga comedor, cocina y salón, además del dormitorio principal. La segunda consta de un distribuidor con sala de televisión y tres habitaciones con su respectivos baños y terrazas. Un porche y una piscina invitan a recrearse con el paisaje, donde abundan cipreses, olivos, jazmines... Las persianas mallorquinas, en un verde musgo, y la carpintería de teca oscura caracterizan el exterior, mientras que dentro se ha preferido pintarla de blanco, para aligerar la atmósfera. Los linos en colores naturales potencian esta grata sensación.
Suelos de terracota, vigas antiguas y paredes enyesadas son los materiales utilizados para marcar las líneas básicas que va a acoger el mobiliario: pocos elementos, de factura sencilla y capaces de aportar personalidad. La iluminación se ha resuelto con focos empotrados y lámparas –cuidadosamente elegidas– para luces puntuales. La pintura blanca de las paredes, de textura rugosa, revive el carácter de refinado countryside, que se aprecia desde el primer vistazo.
IDEAS DEL DECORADOR
Mestre Paco (Tel.: 971 534 370)
Las telas: lugar estelar. Tienen la capacidad de marcar la personalidad de un espacio. Con ellas se da color, vida o se crea una sólida base neutra, perfecta para albergar cualquier intención. El color y la textura acaban de concretar su potencia decorativa.
Calidez y frescura a la vez. Es el criterio que se ha seguido a la hora de definir el interiorismo de esta casa. La primera se manifiesta en el uso de la madera –abundan los decapados y envejecidos– y los tonos naturales. La segunda, en la gama de blancos.
Un marco para el arte. La aparente simplicidad de los ambientes hace que destaque la numerosa obra gráfica con la que cuentan los propietarios. Están muy presentes las composiciones simétricas: ponen orden visual y proporcionan armonía.



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