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Formentera, España

Una casa payesa para olvidarse de la rutina

Los materiales y la arquitectura autóctonos fueron decisivos al rehabilitar esta casa payesa de Formentera, haciendo de ella un refugio de verano plagado de detalles auténticos.

Nuevo Estilo 01/08/2017
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La luz y los colores que pintan Formentera se convierten en la mejor fuente de inspiración para los trabajos de interiorismo en la isla. En esta ocasión fue el estudio de Alessandro Negri quien rescató la belleza de la tierra para proyectarla sobre una antigua casa payesa, haciendo de ella un refugio con las comodidades y caprichosos materiales de hoy, pero sin perder el sabor de antes. Lo primero que llevaron a cabo fue una ampliación, anexionando un volumen a la zona central y aprovechando varios corrales para multiplicar estancias y crear zonas de invitados independientes.

Hoy, tras la reforma, nadie acertaría a diferenciar la parte ancestral de las más recientes. Sin duda, aquí reside la clave del éxito en la obra. Y es que el estudio resolvió esta cuestión tomando como partida materias primas de la zona que fueron sometidas a técnicas artesanales. «Carpintería, suelos, pilares..., todo ha sido tratado para mostrar un aspecto envejecido. Como si llevaran allí toda la vida», nos explica Alessandro Negri. Se levantaron muros de piedra en seco –sin argamasa– y pilares con troncos de sabina, que han sido pelados y encerados. Los techos de los porches se cubrieron con un cañizo blanqueado, las paredes han sido encaladas en un blanco impoluto y las puertas de paso más recientes cuentan con una altura tan escasa como las originales.

Incluso las ventanas de reciente construcción muestran también unas dimensiones reducidas, salpicando muy sutilmente las fachadas. La misma imagen que hace siglos. Precisamente fue este el motivo por el que decidió abrir claraboyas en muchas de las cubiertas ganando algo más de luz. Pero también la distribución actual responde a los cánones del pasado, con algún aseo al que se accede desde el exterior, y dormitorios con paso directo a los jardines. Así se consigue que los invitados mantengan plena independencia y disfruten de los porches privados. Además, esta organización evita pasillos y distribuidores que roben metros a las estancias.

La decoración, obra también de Alessandro Negri, cumplió un papel fundamental a la hora de darle un toque joven y actual a los ambientes. Muebles sobrios, deliberadamente toscos, en maderas naturales sin barnizar se codean con fotografías artísticas en blanco y negro, sillas en fibra y telas refrescantes en colores crudos, piezas artesanales y recicladas.... Sin embargo, prevalecen los espacios vacíos por encima de la ornamentación: la luz y el relax eran las prioridades. Fuera, una tarima de pino se prolonga desde los porches hasta la piscina para poder caminar descalzo desde el mismo momento en que uno despierta. Son los lujos del verano, el aire libre y el dolce descanso.

IDEAS DEL INTERIORISTA: Alessandro Negri (Tel.: 619 508 333)
- Esencias de la tierra. Madera de sabina, troncos en la playa, piedras, cañizo... La reforma se nutrió de elementos naturales de la isla que recibieron un tratamiento cien por cien manual.
- Nuevos pavimentos del interior. De resina tratada con óxido y pigmentos naturales. Si bien es cierto que se trata de un material muy contemporáneo, su tonalidad ocre hace pensar que se trata de un suelo de barro.
- Fotografía artística. En blanco y negro, las imágenes muestran flashes de identidad sobre la isla. Es una idea que refresca la decoración.



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