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Madrid

Chalé de estilo moderno

Esta vivienda unifamiliar, situada en una zona residencial de Madrid, es un ejemplo de cómo integrar elementos eclécticos en un todo coherente. Los sosegados, pero contundentes, interiores de la casa son obra del decorador Ángel Verdú.

Nuevo Estilo 25/11/2014
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La búsqueda del equilibrio marcó el interiorismo de este unifamiliar. Un equilibrio que no deja fuera a ninguno de sus sinónimos: proporción, simetría, consonancia, ponderación... y que, a la vez, resuelve con maestría una propuesta decorativa ecléctica, en la que cada espacio es personal y realmente único.

El autor del proyecto es el interiorista Ángel Verdú, del estudio B&V Interiores, cuyo punto de partida quedó definido por las pautas marcadas por el propietario. Él viaja de forma regular y quería una casa cómoda, que no exigiera mucha dedicación y mantenimiento. Amante del arte y coleccionista de objetos y recuerdos, deseaba, además, que todas esas piezas ocuparan un lugar importante en su nueva vivienda.

Este trabajo integrador, que ha logrado ambientes en los que no sobra ni falta nada, está íntimamente relacionado con el plan de distribución, el otro gran pilar en el que se asienta el criterio estético: «Ordenar de forma armoniosa los espacios, muebles y obras de arte, sin ningún tipo de estridencia, era uno de los puntos clave. Se intentó que cada uno de los elementos tuviera protagonismo en sí mismo», nos cuenta el interiorista.
El uso del color contribuyó a poner en valor y, a su vez, dar cohesión al conjunto. Se optó por los neutros y el contraste blanco y negro como nexo y fondo escénico, roto en ocasiones por pinceladas de tonos vivos.

Los muebles, tapicerías y cortinas, casi todos de factura moderna y calidades luxury, reproducen idéntica escala de grises. Los revestimientos elegidos realzan el contenido: pintura semilaca en las paredes y roble macizo de Estrasburgo en los suelos ceden el protagonismo, en ocasiones, a paredes forradas con un exquisito papel pintado que refuerza el carácter de las distintas estancias. Todo se ha ideado en función de la comodidad. Los espacios quedan interconectados por correderas, tabiques exentos o cristaleras que permiten independencia y aportan sensación de amplitud y luminosidad. Como resultado, los interiores respiran una comunicación plenamente fluida, integradora y en total armonía.

IDEAS DEL INTERIORISTA: ÁNGEL VERDÚ (Tel.: 917 400 454. bvinteriores.com)
- Componer espacios. El orden rige las pautas de la distribución, sin elementos estridentes ni excesivos. Se intenta que cada mueble tenga un protagonismo per se, aunque primando siempre la armonía del conjunto.
- El color como nexo. La luz y el espacio se potencian usando códigos de color como hilo conductor entre las estancias. Eso sí, los neutros y el dúo blanco y negro se salpican a veces con pinceladas vivas.
- Arte y recuerdos. La fotografía –de gran formato o agrupada en series– funciona como un poderoso imán para la mirada. También las piezas compradas en viajes y en tiendas de antigüedades cumplen este cometido.



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