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En casa de Marc Gené

Marc Gené lleva la velocidad en las venas, pero sólo a bordo de un Ferrari y en el circuito. Fuera de la pista, el piloto de Sabadell es sosegado, familiar y adora la tranquilidad del campo. Su casa, en Barcelona, es moderna, depurada, minimal.

Nuevo Estilo 28/06/2013
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Su casa, de volúmenes contemporáneos, obra de los arquitectos Robin Perna, Pablo Beltrán y Alfonso Fernández, está situada en una zona boscosa, el corazón de un valle cercano a Barcelona, y cuenta con espectaculares vistas: «Mi mujer quería asfalto y yo campo, y llegamos a un acuerdo porque no puedo vivir en la ciudad. Necesito ver la naturaleza, estar cerca del bosque para ir a correr, montar en bicicleta... » Amiga de la familia de Robin Perna, fue Eva quien encontró la casa: «Fue una suerte –comenta Marc–, era un tipo de construcción que sólo había visto en revistas. Y fue un flechazo. Hoy, después de tres años, estamos encantados».
Suscrito a las revistas The Economist, Newsweek o Business Week, entre otras, disfruta tanto poniéndose al día como releyendo una y otra vez Wilt o Los pilares de la tierra, sus títulos favoritos. Además, le encantan los idiomas: habla catalán, castellano, inglés, francés e italiano, y actualmente estudia alemán. El deporte, el cine y el pan con jamón y tomate son sus debilidades. Volver a casa y disfrutar es su objetivo cuando deja las pistas. La ama tanto como a sus Ferrari. Y hasta les encuentra el paralelismo: «Hay cierta conexión entre ellos, una mezcla de tecnología, historia y sobriedad. Porque un Ferrari lleva sólo lo indispensable, lo esencial, y este tipo de casas son también así, nada recargadas. No me gustan el barroquismo y las florituras ni en una vivienda ni en un coche.» Y tantos trofeos y recuerdos, ¿cómo encajan en una casa minimal? «Soy reacio a mostrar: tengo los premios, cascos y monos en un armario». Eso sí, siempre se trae algún objeto de sus viajes por el mundo: «Intento venir con algo que, además de bonito, tenga un significado». Sólo una pega pone Gené a su vivienda: «El garaje. Echo en falta que sea más grande.Tengo motos, karts... y me falta espacio. Estoy pensando en conseguir un local que me sirva también para reunirme con los amigos».
La vivienda, construida en un principio por y para arquitectos, tiene, además de mucha luz natural, cerca de 600 m2 y una organización perfecta. Todas las estancias comunes y también los dormitorios se encuentran orientados al sur con vistas al paisaje, mientras que las zonas de paso, los baños y las áreas de servicio miran a la parte ajardinada que da al norte, donde está la calle. Construida en un terreno en desnivel, se entra a la casa por la planta donde se encuentran el comedor y la cocina; un nivel más bajo acoge el salón y los dormitorios, mientras que el último alberga una sala de ocio: «Siempre soñé con tener un ambiente grande como este para montar en él un Scalextric y también el gimnasio y una zona de estar. No me gusta demasiado salir, así que en esta sala paso mucho tiempo. Pero mi espacio favorito, mi sitio, es la terraza; ahí leo, hay brisa y vistas, es muy agradable».
La lectura es, además de los coches, la gran afición de Marc Gené. Un hombre sencillo que ya nació con una enorme inquietud por saber. Licenciado en Económicas, fue auditor en la empresa Price Waterhouse y tiene en proyecto realizar un MBA cuando deje los circuitos para pasar a convertirse en empresario del mundo del motor.



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