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Como el ave fénix

Madera, mármol, acero oxidado, vidrio... Los materiales son los verdaderos protagonistas en este loft surgido de las ruinas de una antigua nave madrileña. Una iluminación muy estudiada completa la escenografía.

Nuevo Estilo 21/08/2013
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Tirar todo el interior y partir de cero. Ésta es la filosofía que aplicaron los arquitectos Pedro Pérez Masa y Ángel Ximénez de Embún en el proyecto que ha transformado una nave madrileña en estado ruinoso en la casa del primero, un moderno loft

No fue fácil, ya que tuvieron que salvar las barreras espaciales que ofrecían las cerchas originales de madera, lo único que se ha conservado junto a los muros perimetrales de carga del edificio primigenio. Como por su altura estos elementos de sujeción impedían construir dos plantas, se crearon unas plataformas en un nivel superior que, en paralelo a la estructura de las cerchas, acogen las estancias más privadas.

Un juego de escaleras y pasarelas da acceso a estas plataformas. Aprovechar al máximo la luz natural fue otro de los objetivos: se abrieron ventanas en la cubierta y se sacrificó parte de la superficie para crear un patio privado que abre la casa al exterior. En cuanto al diseño interior, los materiales protagonizan el espacio. La madera, presente en la estructura original de la nave, ocupa la zona central del loft y unifica los suelos de los ambientes superiores.

El mármol gris de Cascais cumple esta misma función en la planta baja, incluido el patio, y el blanco de Macael reina en el baño principal. El acero se localiza en las escaleras, la puerta de entrada y el murete que separa ésta del resto de la vivienda. Un proceso de oxidación le da una textura terrosa que contrasta con la tersura del resto de acabados.

Por otro lado, el vidrio es uno de los materiales que más personalidad dan a la casa: traslúcido en baños, cocina y las ventanas que dan a la calle, y transparente en las que miran al patio, que integran así este ambiente en el resto. El uso del color en los paramentos es mínimo. Predomina el blanco, roto sólo por pinceladas de gris grafito en la pared de la entrada y el dormitorio. Se deja así que sea el mobiliario el que ponga la nota cromática, como es el caso del rojo de los módulos de la cocina.

Otro valor añadido es la iluminación: variada y versátil. Está compuesta por halógenos en el techo y focos colgados de carriles como luces ambientales, y por linestras ocultas en candilejas, y lámparas de pie o de mesa para aportar luces puntuales, más escénicas.



Tags: Loft.
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