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Barcelona

Piso barcelonés reformado

En este piso barcelonés, reformado de arriba abajo, la dueña dio cabida a elementos clásicos y toques actuales con una chispa de atrevimiento. Cada ambiente es así un premio a la imaginación y a la funcionalidad.

Nuevo Estilo 20/08/2013
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Antes de su reforma integral, este piso mostraba un estado deplorable. A sus más de cien años, se sumaban los numerosos cambios de propietarios, las obras que éstos realizaron por aquí y por allá e infinidad de pegas estructurales. Pero la localización en el centro de Barcelona y sus 400 m2 eran una tentación difícilmente resistible: «Además, como no necesitaba tanto espacio, di con una solución que cambió mi vida, tanto a nivel personal como profesional. Así, organicé la casa en unos 150 m2 y reservé el resto para montar un pequeño hotel boutique que se llama The 5 Rooms», explica Yessica Delgado Fritz, la dueña.
Además de modificar la distribución de la casa, atendiendo siempre a criterios funcionales y de luminosidad, ganaron espacio cerrando una terraza contigua al salón, que se abre a éste a través de dos amplios vanos. El interior guardaba tesoros que no dudaron en conservar, como algunas molduras de los techos o las fantásticas baldosas hidráulicas que se han trasladado desde la zona de dormitorio y cubren hoy el suelo de la cocina. Pero lo cierto es que la mayoría de los acabados son nuevos: unos destilan sabor tradicional y otros, un aire de frescura y modernidad.
El suelo se cubrió con tarima de madera de roble americano tratado al aceite y las paredes se pintaron en un blanco inmaculado que hace contraste con la carpintería de hierro. Luego, por un impulso creativo de la dueña, se pintaron ciertos paramentos en oscuro y el efecto fue todo un éxito. Además, se picaron algunos tabiques en el baño y el dormitorio principal dejando a la vista el ladrillo antiguo, que parece hablar de los orígenes de la casa.
A la hora de decorar los diferentes ambientes, emplearon en igual medida la imaginación y la naturalidad. Muebles de diseño, con contornos muy limpios y depurados, se codean con piezas de anticuario o heredadas, encargadas de romper la sobriedad de las líneas rectas. Un escenario auténtico, casi improvisado, que se acompaña de un sistema de iluminación a base de focos en el techo de carácter industrial combinados con lámparas de pie –algunas, antiguas de forja; otras, de diseño–. ¿El resultado? Una atmósfera que cautiva y convence.
IDEAS DEL PROYECTO
Máxima calidad de acabados
Sin duda, los materiales y colores que envuelven la casa fueron clave para conseguir espacios de alto nivel. Para el suelo, lamas anchas de roble americano tratado al aceite y con bordes biselados que le dan autenticidad; los techos, con molduras restauradas para conservar el encanto de otra época; y determinadas paredes pintadas en tonos oscuros para crear contrastes.
Maderas y blancos
A la hora de decorar, se combinaron piezas y tapicerías en blanco, que dan luminosidad, con muebles de madera en color miel. Una mezcla serena y de gran calidez. Los toques de color son escasos para mantener la armonía.



Tags: Barcelona y Piso.
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