desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

París

El piso de Stéphane Oliver

En su piso de París, el anticuario y galerista Stéphane Olivier se ha rodeado de una elegante mezcla de épocas y estilos. Piezas y detalles únicos, vibrantes y con personalidad componen un manifiesto estético que celebra la vida y el arte.

Nuevo Estilo 27/11/2014
Imprimir
Pantalla completa



Si existe una relación de elementos que definan a un apartamento top parisino, este cumple con ella de principio a fin. Situado en el barrio de Saint Germain-des-Prés, recoge las características más haussmannianas, tal y como las ideó el barón Haussmann al proyectar la ciudad que le encargó renovar Napoleón III en el siglo XIX. Estas señas de identidad decimonónicas lucen en todo su esplendor, por obra y gracia del nuevo dueño de la vivienda, el anticuario e interiorista Stéphane Olivier.

¿Ricas molduras en los techos? Claro. ¿La chimenea de mármol con espejo? Ahí está, comofocal point del salón. ¿Amplios ventanales, suelos de roble en espiga...? Por supuesto. Pero lo que más sorprende es que, aun siguiendo las premisas tópicas y típicas, la escenografía final es una poderosa sorpresa de marcado acento contemporáneo, con una personalidad tan particular y exquisita como el gusto de su propietario. 

La tienda de Stéphane Olivier es, como él mismo define, «una especie de laboratorio en continua metamorfosis». Aquí es fácil comprobar lo bien que funcionan juntas piezas retro francesas, escandinavas, industriales...– muchas restauradas en su propio taller– al lado de objetos con alma, unos hallados en distintos lugares del mundo; otros, diseñados por el propio anticuario.

Y su casa refleja, a su vez, de manera fiel esa amalgama de lugares, épocas y estilos. Además, muchas de las piezas de mobiliario traspasan la línea de la funcionalidad, puesto que son obras de arte en sí mismas: las mesas de centro, de Paul Kingma; la lámpara-pájaro, de Lalanne; la mesilla auxiliar de malaquita, de Pepe Mendoza; o la silla de Fornasetti, por mencionar algunas. Todo un catálogo de singularidades con fuerza que le quedan como un precioso guante a los espacios.

IDEAS DEL INTERIORISTA

STÉPHANE OLIVIER - www.stephaneolivier.fr

Una sobria paleta cromática: Las paredes –y las carpinterías– están pintadas en color topo, combinando dos grados de intensidad, lo que produce un interesante y ágil efecto. El decorador eligió pintura, de la firma Flamant, en versión muy mate porque, como él afirma, «es muy delicada, pero me gusta su look sedoso».

Las décadas prodigiosas: En el intencionado y espectacular mix de la decoración tienen cabida muy diferentes épocas, aunque lo que más abunda son las piezas vintage con sello de artista.



Ver más articulos