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Madrid, España

Código de estilo: Un piso sobrio y refinado

Un clásico contemporáneo, así define esta casa en Madrid el autor de su reforma y decoración. La impronta del interiorista Alberto Ribera se refleja en un proyecto que reivindica tanto la forma –despejada, luminosa– como su refinado fondo.

Miriam Alcaire 25/01/2017
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Ambientes generosos, luz a raudales, sensación de ligereza... Quién diría que esta casa ha sido una oficina durante años y años, hasta el momento en que el interiorista Alberto Ribera la ha transformado en un maravilloso piso de soltero. La vivienda pertenece a un edificio de principios de los 70, de estilo brutalista, firmado por el arquitecto Fernando Chueca. Con esta corriente, que se caracteriza por sus construcciones “asperas”, de materiales en bruto, el proyecto establece medidos guiños de complicidad. La rehabilitación fue integral, pero salvando elementos como la carpintería exterior y la estructura de vigas y pilares metálicos, que se dejó a la vista y da un toque industrial muy bello. Además, facilita la distribución en el salón, separando la zona de estar del ambiente único que forman comedor y cocina.

Las estancias son abiertas y se despliegan dando paso unas a las otras. La continuidad es el propósito. Y la luz, la finalidad primordial. Recorre los distintos ámbitos libremente proporcionando fluidez, mientras los revestimientos refuerzan esta percepción. En las zonas principales se ha optado por pintura de Jotun de alta resistencia en colores blanco y gris, y se ha instalado un suelo de roble natural oxidado de Könige Holz, mientras que para el baño, la cocina y la terraza se ha elegido gresite de Azulejos Peña. La decoración tiene el particular sello de Alberto Ribera. Clásica y moderna a un mismo tiempo, sofisticada y con fuerza, plenamente atemporal.

Combina muebles de vanguardia y piezas de anticuario o traídas de distintos viajes, así como arte contemporáneo. Para resaltar y destacar cada elemento, se han instalado en los techos carriles empotrados de focos regulables –procedentes de Oliva Iluminación–, que se complementan con la luz ambiental aportada por escogidas lámparas de pie y de mesa. Por último, el conjunto de textiles añade un punto de exquisitez y transforma los ambientes por sus altas calidades y por el enfático juego de colores. Púrpura, gris y amarillo se entremezclan en el salón. Y un fogonazo revitalizante de rojo tiñe dormitorio y terraza.  Elegancia y chispa. No puede pedirse más.

IDEAS DEL INTERIORISTA:Alberto Ribera (Teléfono: 639 623 696)
- Paso a la luz. Puertas de cristal sustituyen a los tabiques. Los ambientes están bañados por una iluminación natural que llega a todos los rincones tamizada por livianas persianas venecianas. El efecto creado es muy acogedor y de enorme calidez.
- Piezas escogidas. Obras de arte, antigüedades y muebles de autor aportan un contenido estético único e irrepetible. La decoración es refinada, pero fresca: no hay excesos, solo notas sobresalientes.



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