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Portugal

Una casa de campo rehabilitada

Una inyección de juventud. La reforma realizada por la interiorista Marta Espregueira Mendes ha dotado a esta casa de campo portuguesa de un espíritu actual al irrumpir con suelos de cemento, golpes fuertes de color e insólitas mezclas. Claro que el pasado vive todavía en su interior...

Nuevo Estilo 23/09/2016
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Unos pocos muros de piedra, ancianos pero resistentes, fueron las bases intocables con las que se topó el estudio Marta’s, capitaneado por Marta Espregueira Mendes, al convertir en una sorprendente casa de vacaciones esta finca agrícola, en la orilla portuguesa del río Miño. Un solo vistazo bastó para que la imaginación comenzara a hervir en la cabeza del equipo. Además, la premisa que formularon los dueños alentó más aún las ilusiones: «Querían disfrutar la casa con amigos, familia, compañeros de los hijos... Convivir veinte personas sin perder por ello la privacidad», nos explica Marta.

El desafío consistió en unir las distintas edificaciones sin alterar la fisionomía rural originaria. En el centro, una nave diáfana se convirtió en una enorme sala de 170 m2 que actúa como núcleo social y también como punto de conexión entre las dos alas de la vivienda. En un extremo se localizan las habitaciones de los adultos y el matrimonio, además de un amplio office y una fabulosa cocina que «llama la atención por sus dimensiones y equipamiento de menaje y electrodomésticos. Parece la cocina de un hotel, donde todo el mundo puede echar mano de ella», afirman los propietarios.

Al otro lado de la gran sala se localiza una zona destinada en exclusiva a los más jóvenes de la casa, con una fabulosa sala de juegos y varios dormitorios que se reparten entre la planta baja y la buhardilla. Este planteamiento –adultos por un lado y niños por el otro– garantiza a todos el descanso y una organizada convivencia.

Una vez dibujados los nuevos planos, llegó el momento de rehabilitar los espacios. Se instalaron cerramientos en aluminio lacado que imitan por su color a la madera de castaño, se restauraron los techos de la casa –en algunos casos, cubriéndolos con lamas pintadas de blanco– y se rejuvenecieron los suelos con cemento pulido encerado. El color blanco ceniza del nuevo pavimento –un tono muy nostálgico pero luminoso, en sintonía con la atmósfera de la vivienda– recorre también paredes y techos para dar lugar a un escenario homogéneo y pulcro que sólo admite la excepción de los muros de mampostería.

Para la decoración, el estudio Marta’s eligió una encantadora lista de piezas recuperadas en la misma finca. Muebles de maderas toscas y con formas robustas acompañan hoy a algunos diseños hechos a medida y en clave de modernidad, como es el caso de varias lámparas o los maxisofás de la gran sala. Claro que la ráfaga de frescura más potente llegó con las coloristas alfombras, cojines y otras telas que vinieron de Oriente.

IDEAS DE LA INTERIORISTA: Marta Espregueira (www.martas.com.pt)
- Un pavimento moderno. Destaca en este proyecto la realización de un suelo continuo de cemento encerado en toda la vivienda. En su color natural y con un acabado como la seda, recorre los espacios aumentando la claridad y modernizando el decorado.
- Colorido a través de... Se buscó la manera de sorprender y distinguirse del estándar rústico introduciendo kilims, mantas turcas y otros elementos de origen árabe que sintonizan de maravilla con el estilo campestre y que, además, añaden espectaculares dosis de color y alegría.



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