desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

Cataluña, España

Una casa de pueblo rehabilitada

Las maravillosas vistas de esta casa de pueblo ampurdanesa, ahora rehabilitada, cautivaron a sus dueños. El cambio obrado en el interior refleja una consideración reverencial por el pasado en materiales, arquitectura y mobiliario.

Nuevo Estilo 27/09/2016
Imprimir
Pantalla completa



Esta casa de vacaciones está situada en plena Plaza del Ayuntamiento de un pueblecito del Bajo Ampurdán. El estado de abandono en el que se encontraba no auguraba nada bueno; sin embargo, desde sus ventanas se contemplaban unas vistas que convencerían a cualquiera. Y, claro, éstas fueron las «razones de peso» que movieron a sus actuales propietarios a convertirla en lo que es hoy.

«Fue un auténtico flechazo –recuerda la dueña– y eso que entonces la vivienda no tenía porche, ni jardín, ni siquiera una terraza... Por suerte, fuimos lo bastante visionarios como para apreciar su potencial y comprarla». Tras hacerse con un terreno aledaño a la casa –lo que les permitió disponer de un acogedor porche–, encargaron a la interiorista Blanca Tey la reforma integral y la organización del interior, distribuido en tres plantas. En la baja, se encuentran el vestíbulo, la cocina y el comedor. En el primer piso está el dormitorio principal, con baño independiente, y en la bajocubierta se han ubicado un cuarto de invitados y un estudio.

Sin duda, uno de los aciertos de la rehabilitación –y el principal objetivo de los propietarios– ha sido mantener intacta la arquitectura tradicional de la casa, que conserva numerosos elementos originales: muros y dinteles de piedra, suelos de barro cocido, techos abovedados, puertas de cuarterones, los antiguos hornos de pan, las escaleras...

La puesta en escena, sencilla y refinada a la vez, realza el ambiente con una estudiada mezcla de piezas. Muebles populares de madera y forja, junto a antigüedades de Inglaterra y del sur de Francia, cobran aquí todo su sentido. Y, como fondo unificador, el terracota que viste de calidez paredes y suelos.

IDEAS DE LA INTERIORISTA: Blanca Tey (tel.: 607 745 178)
- Nuevos techos. Para ganar amplitud visual, en algunas habitaciones de la planta alta se elevó la altura de los techos. En estos casos se decoraron con postes antiguos de teléfono, a modo de vigas.
- Juego de colores. Las paredes se pintaron con pigmentos naturales en tonos cálidos que subrayan el estilo campestre de la casa. Las puertas, en color verde oliva, aportan un sutil toque provenzal.



Tags: casa rural.
Ver más articulos