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Ibiza, España

Una casa ibicenca renovada

Además de cumplir las bases de una vivienda tradicional ibicenca, con sus fachadas impolutas, cubiertas planas y mucha sensación de paz, su renovada distribución y la puesta en escena hablan con un lenguaje de pura tendencia.

Nuevo Estilo 09/05/2017
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Sorprendente, como poco, resulta esta vivienda rehabilitada ibicenca, ubicada en el Parque Natural de Ses Salines. Y es que la arquitecta de la obra, María Rodríguez-Carreño Villangómez, ha logrado fusionar la arquitectura popular de la isla con un concepto de construcción muy actual y fresco. Para empezar, hoy sus fachadas reemplazan las clásicas ventanas por cristaleras king size que conectan los interiores con el cuidado paisajismo del jardín.

Los materiales, que se muestran en estado puro, han sido un factor determinante a la hora de modernizar el aspecto de la casa. Un ejemplo, el hormigón paleteado a mano, que cubre el suelo y algunas áreas expuestas a la humedad –en zonas de lavabo y duchas, sobre todo–, lleva únicamente una aplicación impermeabilizante. Es esta una opción con resonancias industriales, al igual que sucede con las cristaleras de hierro que lucen el tono original del metal.

En cuanto al interiorismo, un mobiliario de cuerpos escuetos y líneas muy depuradas, en sintonía con el escenario, pone la guinda a la distribución de estética contemporánea. Y si arquitectura e interiorismo van de la mano, junto al paisaje forman un trío perfecto. Una teoría que aplicaron al pie de la letra en esta ocasión, ya que el entorno privilegiado animó a los dueños y a la arquitecta a prolongar la obra hasta el exterior. Con el fin de establecer un proyecto innovador y coherente de principio a fin, fuera se recurrió a los mismos acabados y colores utilizados dentro.

Así, también el hormigón paleteado moldea los muebles de obra y se ha empleado como pavimento en algunas zonas. Además, entra de lleno en escena la madera de iroco, al borde de la piscina y en la pérgola bajo la que se crearon tres ambientes: un chill out, un comedor y una barbacoa. Desde ellos los vivos atardeceres en la isla y la paz del entorno se vuelven únicos, un deleite que se disfruta sin cortapisas.

IDEAS DE LA ARQUITECTA: María Rodríguez-Carreño (Tel.: 971 194 186)
- Dos materiales estrella. Cemento pulido paleteado y madera de iroco: mientras el primero, que cubre suelos y moldea estructuras, aporta una nota industrial, el segundo nos ofrece dosis de naturalidad y confort. Además, se muestran en su estado más puro, sin acabados que oculten su autenticidad. Un dúo perfecto y fácil de mantener.
- Escueta lista de piezas. Y de escasa altura, para lograr una visión continúa y despejada del conjunto. A la madera, el cristal y el acero, los básicos de esta decoración, se añade un plus en rojo, a través de detalles como cojines o baldas que rompen la austeridad de color.
- Diseños de obra. Algunas estructuras hechas a medida dieron solución a cuestiones de orden y decoración, como ocurre en el dormitorio, con estantes de obra y el murete que actúa como cabecero y por detrás sostiene el lavabo. Una idea muy práctica, además de singular, que permite el paso de la luz hasta esta zona del baño sin ventanas.



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