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Vivienda en constante conexión

Esta casa mexicana hace de la transparencia su mayor virtud para conseguir que el jardín, con una importante plantación de heliconias, forme parte del interior. Además, el arquitecto que la proyectó ha tenido muy en cuenta las condiciones climatológicas.

Nuevo Estilo 21/08/2013
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El arquitecto Javier Muñoz, de Muñoz Arquitectos Asociados, es el responsable de esta casa mexicana formada por dos cuerpos centrales: un volumen principal, rectangular, con dos niveles, que da cabida a la vivienda propiamente dicha y otro cuerpo, de un solo piso, que alberga el pabellón de invitados. Sus palabras definen con precisión el espíritu de la construcción y los pilares sobre los que se asienta: «Un proyecto de impecable modernidad que rescata características tradicionales de la arquitectura mexicana: la luz bien entendida, los materiales bien aplicados y las actividades bien resueltas».

En primer lugar, si hablamos de la iluminación, esta idea nos remite al objetivo principal del proyecto: «Que los jardines se pudieran ver desde todos los ambientes», comenta Muñoz. El propietario es un gran aficionado a la jardinería y se dedica al cultivo de heliconias —un género que agrupa a más de 100 especies de plantas tropicales—, de las que posee hasta 75 variedades diferentes y que han dado nombre a la casa. Por eso, era primordial que el exterior formara parte esencial del interiorismo y quedara integrado como un elemento decorativo más. Con este fin, grandes cristaleras recorren de suelo a techo y longitudinalmente la fachada. Aunque hay que advertir que la orientación de la edificación fue también un factor clave. ¿Por qué? La vivienda se levanta en las cercanías de Mérida, en la provincia de Yucatán, «con 47º C a la sombra asegurados. Por ello, es la fachada norte la que se abre más al exterior por ser la menos castigada por el sol».

El segundo pilar del proyecto radica en los acabados usados. Predominan piedra, vidrio y acero: «Una combinación de materiales frescos que se adapta muy bien al clima tórrido», indica el arquitecto. En cuanto a la distribución y organización de espacios, «una petición más de los propietarios fue que la piscina penetrara en la vivienda para poder disfrutarla a cualquier hora», prosigue Muñoz. Como éste, otro de los sitios preferidos para recibir amigos es la cocina. Funciona como el corazón de la casa al estar ubicada estratégicamente en la unión de la vivienda principal y la de invitados. El juego de volúmenes, la transparencia de cristaleras y puertas de paso, y la ausencia de adornos hacen de la Casa de las Heliconias un edificio elegante y austero que se rinde al paisaje.



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