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Vivienda con muchas horas de luz

La homogeneidad de tonos y materiales en todas las estancias imprime un estilo depurado a esta vivienda gallega, donde se ha intentado aprovechar al máximo la luz natural. Grandes ventanales y espacios diáfanos lo han hecho posible.

Nuevo Estilo 21/08/2013
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La fusión y perfecta vinculación entre urbanismo, climatología y paisaje constituye una de las premisas en las que radica el éxito de todo proyecto arquitectónico. Por ello, aprovechar al máximo los días soleados del norte y abrir la casa al excepcional entorno circundante fueron los objetivos prioritarios del arquitecto José Idoeta Sigueiro al concebir esta vivienda situada en una parcela elevada del municipio coruñés de Ares. 

De inspiración racionalista, la casa se organiza en dos niveles. En la planta baja integrada por dos volúmenes que, al formar un ángulo obtuso, propician diversas zonas de exterior de gran utilidad se distribuyen, en un módulo, las zonas comunes y, en el otro, un baño completo y un estudio. Por su parte, el dormitorio, un segundo baño y una gran terraza se desarrollan en el primer piso. Con la intención de llenar de luz natural el interior y permitir un contacto permanente con el jardín, se proyectó una amplísima terraza en el piso superior y se diseñaron, imitando las galerías típicas del norte de España, grandes ventanales en la fachada. Asimismo, se abrió un hueco en la primera planta que permite tener una visión panorámica del piso inferior, donde se eliminaron tabiques entre los ambientes. Por ejemplo, salón, comedor y cocina se distribuyen en un mismo espacio diáfano en el que la estudiada disposición del mobiliario permite diferenciar cada zona.

De este modo, un sofá blanco separa visualmente el salón del comedor, que a su vez se independiza de la cocina mediante una barra de desayunos. Pero, además, lo que otorga carácter a esta casa es el proyecto de interiorismo llevado a cabo por Coolworks. Éste se ha basado en la elección de escasos materiales y de seleccionadas piezas con estilos distintos, que juegan al contraste y potencian el entorno diáfano y luminoso de los interiores. Así, el color negro, empleado en el suelo revestido con pizarra y en algunos complementos, marca un eficaz juego de claroscuros frente al blanco de las paredes, techos y la mayoría de las tapicerías. Esta apuesta bicolor se repite en todos los ambientes para imprimirles un look depurado. Además, aporta un estilo muy actual, potenciado por la elección de muebles de líneas contemporáneas y sencillas que, como ocurre en el salón-comedor, se combinan en algunos espacios con piezas más clásicas para crear estancias eclécticas. En definitiva, una vivienda de hoy, con interiores funcionales y muy personales que se rinden al paisaje y por los que circula con absoluta libertad la luz natural.



Tags: Luz y Vivienda.
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