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Mallorca

Una vivienda anclada a la tierra

El carácter mediterráneo se refleja en la depurada arquitectura de esta construcción mallorquina. En el interior, la gama de tonos azules y verdes que impera en los espacios, en total sintonía con el paisaje de la isla, anuncia la proximidad del mar.

Nuevo Estilo 18/06/2015
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Mallorca, con su paisaje salpicado de tonos azules y verdes, es el referente de esta vivienda unifamiliar de Pollença. El proyecto, llevado a cabo por el arquitecto Jaume March según una idea de Pedro Pons, de Construcciones Pons Corro, tenía una directriz básica: integrar visualmente la edificación en el entorno y establecer una conexión directa entre éste y el interior. Así, terrazas, un porche y numerosas cristaleras conectan el jardín con la vivienda, en la que se han empleado materiales y colores del Mediterráneo. La fachada está rematada por una cubierta exenta de acero lacado —al igual que la carpintería— en azul, un color que se mimetiza con el cielo. Como contrapunto cromático, tanto el espacio exterior que bordea la casa como el vaso de la piscina se pavimentaron con baldosas de pizarra verde, un matiz con una clara referencia al mar. 

El interior, organizado en dos alturas y dividido en dos alas, gira en torno a una escalera central. Este elemento, que arranca del vestíbulo, ha sido diseñado por Pedro Pons con peldaños volados de acero cortex a modo de columna vertebral: es el eje que articula la distribución y comunica los ambientes de la planta baja —salón, comedor, aseo de cortesía, cocina y zona de servicio— con el área de descanso del nivel superior. En este último se ubicaron tres dormitorios: el principal, con baño, vestidor y una terraza, y dos infantiles con sus respectivos baños. Para conectar el primero, situado en el ala derecha, con los segundos, ubicados en la izquierda, Pedro Pons diseñó una pasarela metálica, similar al puente de mando de los barcos.

Los ambientes de uso común, pavimentados con las mismas baldosas de pizarra verde que se emplearon en el exterior, refuerzan el vínculo de la casa con el entorno y contrastan con los dormitorios, diferenciados con parqué de doussié, una especie tropical ultrarresistente a la humedad. Las paredes blancas potencian la claridad del interior sin producir deslumbramientos, pues las persianas azules matizan sutilmente la luz. Por último, la arquitectura interior apuesta por un estilo minimalista que da prioridad a los espacios libres sin renunciar a la calidez. Pocos muebles, pero muy escogidos, y diseños puros de líneas geométricas que resaltan la simetría de la vivienda e invitan al relax.



Tags: Vivienda.
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