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The american new way

Esta espectacular construcción doble en Connecticut ha sido proyectada por Peter L. Gluck para acoger de forma casi independiente a un matrimonio y sus hijos. premiada con un design award en 2005, es un símbolo de los valores de la nueva arquitectura.

Nuevo Estilo 21/08/2013
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Las edificaciones más vanguardistas que realizaron durante los años cincuenta en New Canaan (Connecticut) los arquitectos Marcel Breuer, Philip Johnson, Eliot Noyes, Landis Gores y John Johansen, conocidos como «los cinco de Harvard», fueron las precursoras de la nueva filosofía urbanística de esta zona. A pesar del carácter típicamente agrícola de la región, su proximidad a Manhattan la ha convertido en un destino de vacaciones ideal para disfrutar de la naturaleza. Con esa intención llegaron los propietarios de esta vivienda: «Pensábamos hacernos una casa de campo tradicional, pero cuando vimos las construcciones locales, tan modernas y funcionales, cambiamos nuestro planteamiento inicial». De ahí surgió encargar el proyecto al prestigioso arquitecto neoyorquino Peter L. Gluck

Su primera actuación fue dividir los 800 m² de la parcela en dos volúmenes, que bautizó como «la caja» y «el tonel» por su peculiar forma. Este desdoblamiento de la casa incrementó su autonomía, pues mientras el primer espacio alberga en la planta superior las estancias privadas de los propietarios, el segundo está reservado a los hijos, dos adolescentes. «De esta forma —explica el arquitecto—, todos tienen su independencia, pero sin perder el contacto, ya que los ambientes comunes —salón, comedor y cocina— se encuentran en la planta baja de «la caja». Por su parte, el edificio de los jóvenes está distribuido en tres alturas. En la primera se hallan una sala de juegos y una pequeña cocina; en la segunda, dos dormitorios con sus respectivos baños; y en la última, el cuarto de invitados.

Peter L. Gluck logró crear una sugerente interrelación entre los ambientes de la vivienda y sus habitantes, que aseguran sentirse en ella «como en un loft neoyorquino en mitad del bosque». La puesta en escena final subraya aún más si cabe esta conexión espacial. Muebles vintage adquiridos en subastas y almonedas de la zona se conjugan aquí con diseños de autor que destacan la estética futurista de la vivienda y dotan de sentido al interior.



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