desplegar menu NuevoEstilo
Buscador
mostrar/ocultar

Fefa de Urquía

“las casas son mucho más bonitas de noche”
Le apasiona la iluminación y diseñar lámparas que ayuden a crear una atmósfera de confort. Convierte cualquier material en piezas que derrochan encanto y personalidad.

Nuevo Estilo 21/08/2013
Imprimir
Pantalla completa



Empezó en el mundo de la iluminación –hace ya más de diez años– por casualidad. Los vaivenes del mercado la obligaron a cerrar su negocio de importación de porcelanas y ante el dilema de qué hacer con las existencias, Fefa de Urquía lo vio de pronto claro: crear lámparas con ellas. Así nació la empresa Bassora Decolight y una actividad profesional en la que combina el diseño de piezas con proyectos de iluminación. «Siempre me ha interesado la luz. Me parece un elemento clave en una casa: puede hacerla confortable, acogedora, o, por el contrario, terriblemente triste. Una buena iluminación embellece y engrandece las casas».

Sus lámparas son un derroche de imaginación, una muestra de locura creativa: «Me divierte hacer diseños con todo lo que cae en mis manos: carey, oro, alabastro, pasamanería, tela de saco... Mi intención es idear piezas muy especiales, con una estética teatral, operística. Me interesa la alta costura de las lámparas».

El cristal es su material fetiche, aquel con el trabaja más a gusto: «Además, es pura tendencia. Como el metacrilato, que empieza a despuntar de nuevo y yo utilizo combinado con latón o acero para quitarle su punto minimal. El cuero y la madera, en cambio, están pasados de moda».

Para trabajar prefiere los apliques y modelos de sobremesa, ya que son los que mejor aguantan su torbellino de ideas: «Tiendo a recargar las lámparas y las de pie no siempre soportan el peso. Dan menos juego». Los pies son, asimismo, la parte de la lámpara en la que concentra su inspiración: «Las pantallas están más limitadas. A mí me gustan oscuras, por ejemplo, pero es difícil comercializarlas porque dan poca luz. Además, como mis soportes son muy elaborados, piden pantallas simples».

Para Fefa de Urquía, la lámpara perfecta es aquélla que está colocada en el sitio adecuado: «En un restaurante me permito ser más dramática y excesiva. Para la casa me inclino por modelos serenos, piezas atemporales que con sólo cambiarles la pantalla o ponerles un borlón te duren años».  

CLAVES PARA ILUMINAR BIEN
Crea un ambiente cálido. Con luces amarillas que enfoquen de abajo arriba. Hay que evitar la iluminación cenital, salvo en puntos concretos como comedor u office.

Descubre las LED. Este tipo de bombilla es el futuro y una opción muy recomendable: dan una luz excelente y consumen muy poco.

Elige la lámpara adecuada. Colócalas en todas las estancias para matizar la luz general de los halógenos: apliques en el baño que produzcan un efecto camerino, versiones de pie en el salón para crear un punto de lectura, modelos de sobremesa diseminados por las encimeras de la cocina... Y busca la mezcla: una lámpara barroca sobre una cómoda minimalista, o al revés, quedará perfecta.
NOMBRES PROPIOS

¿Un decorador de referencia? Pascua Ortega. Es un mago de la iluminación, juega con ella como nadie. Cuando pone un punto de luz está donde tiene que estar e ilumina lo que tiene que iluminar.

El diseñador y su lámpara. Son muchos los creadores que hacen hoy lámparas maravillosas, pero me quedo con dos: Jaime Hayón –Josephine, producida por Metalarte, es una locura– y Patricia Urquiola –Caboche, para Foscarini, me encanta–. También me gustan Bourgie, una creación de Ferruccio Laviani para Kartell, y todo un clásico: el modelo Trípode, de Santa & Cole. 



Ver más articulos